Para cada familia, pareja o individuo es vital tener una buena salud financiera. No sólo porque les permite tener un mejor control de sus finanzas, ingresos y gastos, sino también porque les da una mejor perspectiva de lo que podrían lograr a corto, mediano y largo plazo.
Mantener una buena salud financiera implica varios aspectos tales como, por ejemplo, tener una visión de ahorro, la noción de pagar compromisos financieros o deudas, incluso la adquisición de un hogar, activos o tratar con eventos imprevistos.
De Areti Banco le recomendamos que tenga en cuenta el objetivo o objetivo a alcanzar para establecer -con claridad- el destino y la creación de un presupuesto.
En muchos casos se recomienda que para tener una buena salud financiera no se establezca más del 30% de nuestros ingresos para el balance de deudas. Incluso, no asuma gastos que puedan poner en peligro los principales compromisos como el pago de viviendas, vehículos, servicios públicos, escuelas y alimentos.
Tener una buena salud financiera significa tener un alto grado de conciencia de diferenciar lo que es un gasto necesario de lo que es un gasto superfluo o innecesario.
Aquí hay algunos consejos adicionales para entender la salud financiera:
Si bien es cierto que puede entenderse como el bienestar económico que se puede obtener de una correcta gestión de las finanzas, tener salud financiera también permite el acceso a otras herramientas financieras como cuentas bancarias, fideicomisos, certificados de depósito o préstamos.
- Establezca un horario de pago. Paga tus deudas a tiempo.
- Establecer metas o objetivos para el futuro para que tengas un plan de ahorros.
- Crear un fondo para enfrentar situaciones imprevistas.
- No exageres.
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